En los viajes en autocar se trasportará gratuitamente
un máximo de 30 kilos por persona distribuido en una
maleta de tamaño normal. El exceso de equipaje se
aceptará, siempre y cuando la capacidad de carga del
vehículo lo permita, mediante el pago de una cantidad
determinada, pudiendo ser rechazado, siempre a criterio
del guía. Queda claro que la decisión, en último extremo,
corresponderá al guía o al conductor del vehículo, caso
de no llevar guía.
El equipaje no es objeto del contrato de transporte, entendiéndose,
a todos los efectos, que el viajero lo conserva
siempre consigo, cualquiera que sea la parte del vehículo
en que sea colocado y que es transportado por el viajero
por su cuenta y riesgo, sin que el Organizador venga obligado
a responder contractualmente de la pérdida o daños
que puedan sufrir por cualquier causa.
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